Nos encontramos en la ciudad de Daitoshi, sumergidos en una época de avances extraordinarios, después de haber logrado dominar la energía del vapor y convertirla en una poderosa herramienta a nuestro servicio. Las ciudades se expanden, el comercio prospera, y estamos construyendo nuestra obra más ambiciosa hasta ahora: una enorme máquina que promete llevar a nuestra comunidad a nuevas alturas.
De acuerdo: es cierto que hemos destruido algunos bosques y que el caudal del río ya no es el mismo, pero todavía hay suficiente naturaleza y agua para sostener nuestra expansión. Este terreno adicional nos permitirá seguir creciendo.
Ya nadie se cree esos antiguos relatos sobre guardianes espirituales de la naturaleza… Aunque hay quienes aseguran que los Yôkai protegen los bosques y ríos, el progreso no puede frenarse por viejas leyendas. Por si acaso, tal vez no esté de más invertir en proyectos de reforestación para calmar rumores y ocultar cualquier posible impacto negativo sobre los recursos naturales.
Esta es la reseña de Daitoshi, un juego de mesa de la editorial Devir, que forma parte del universo mágico Kemushi Saga. Para 1 a 4 jugadores, para jugar a partir de 14 años de edad, en partidas de 2 horas aproximadamente.
Y antes de empezar, dejamos el teaser trailer que presentaba el lanzamiento del juego:
Tabla de Contenidos
Datos básicos
- Editorial: Devir
- Autor: Dani García
- Arte: Marina Vidal
- Duración de una partida: 120 minutos
- Edad (indicada en el juego): +14 años
- Cantidad de jugadores: de 1 a 4 jugadores
- Tipo de juego: Eurogame, Colocación de trabajadores, Gestión de Recursos, Tablero modular
- Colección: Kemushi saga, colección de la que también forman parte los juegos Bitoku, Bamboo, Sand, Yokai Sketch o Silk, entre otros.

¿Qué contiene el juego?
El juego consiste en una caja de tamaño grande repleta de contenido, a saber:
- 1 tablero principal
- 15 losetas de distrito
- 64 hexágonos de naturaleza (19 de río + 15 de cada tipo de terreno)
- 18 losetas de ciudad
- Para la Megamáquina: 2 tableros, 1 ficha, 3 fichas de mejora
- 100 fichas de inventos (de diferentes tipos)
- 60 trabajadores (15 de cada color)
- 36 fichas de vapor, 20 fichas de recursos (de 4 tipos diferentes) y 25 fichas de riqueza
- 1 ficha de jugador inicial
- 26 cartas y 1 loseta exclusivas para partidas en solitario
Y los siguientes componentes están disponibles en verde, morado, amarillo y marrón, para repartir entre los 4 jugadores:
- 4 tableros de fábrica y 4 hojas de ayuda
- 4 emblemas de fábrica, 4 indicadores de PV, 4 indicadores de chimenea, 16 fichas de peregrino
- 32 indicadores de progreso de invento, 4 indicadores de prestigio, 4 indicadores de reputación
- 4 fichas de gusano-bus, 20 banderas de colaboración, 4 fichas de producción, 8 figuras de magnate
- 16 losetas de operación, 4 losetas de subvención gubernamental

¿Cual es el objetivo del juego?
Ser el jugador/a con más Puntos de Victoria (PV) al final de la partida.

Preparativos
No vale la pena explicar aquí todos los preparativos, puesto que son largos, y el objetivo es sobre todo explicar lo más resumidamente posible la mecánica del juego y comentar impresiones generales del mismo.
En todo caso, son los típicos preparativos de este tipo de juegos de gestión: una preparación para la parte central del juego y común a todos, y otra preparación individual para cada jugador, frente a sí.
Primero se coloca el tablero central en el centro de la mesa y se colocan todas las losetas, fichas y componentes siguiendo los pasos de las páginas 4-5 del reglamento. Y luego, cada jugador tomará su tablero personal y hoja de ayuda, así como todos los componentes de su color, los cuales colocará siguiendo los pasos de las páginas 6-7 del reglamento.
Por tanto, solo hay que seguir los pasos para ir colocando todos los componentes del tablero central y personal de cada jugador, ¡y a jugar!


¿Cómo jugar?
Nota previa: en la gran mayoría de los juegos de mesa aquí reseñados, se intenta explicar el reglamento casi en su totalidad, de manera que solo leyendo este apartado de la reseña se podría empezar a jugar. El caso de Daitoshi es diferente: son 20 páginas con reglas, es más largo y complejo. No son reglas difíciles como tal, pero sí son muchas reglas, mecánicas, iconografía, etc. Por tanto, vamos a hacer un resumen, una idea general de cómo se juega a Daitoshi, sin explicar todas y cada una de las reglas y losetas. La idea es que veas qué tipo de juego y mecánicas usa, para que veas si encaja con tus gustos. De hecho, si quieres ver el reglamento oficial completo, la cuenta oficial de Devir lo ha dejado en PDF en la web de la BGG, podéis descargarlo y leerlas enteras pulsando aquí.
Una partida de Daitoshi se juega de forma continua: los jugadores juegan su turno, uno tras otro, pero sin rondas ni fases. En tu turno puedes jugar un Turno de Producción, o bien un Turno de Ciudad. Al final de tu turno, debes comprobar si tienes vigente algún conflicto con los yókai. Tras acabar tu turno, le toca jugar al jugador sentado a tu izquierda.
Así, los jugadores van alternando turnos en sentido horario hasta que el penúltimo espacio de cualquiera de los marcadores de la naturaleza esté visible, lo que provocará el final de la partida.

En tu turno tendrás que elegir entre Turno de Producción (en tu tablero personal) o hacer un Turno de Ciudad (en el tablero central):
Turno de Producción
Si decides jugar un turno de producción, todos los jugadores pueden activar alguno o todos los edificios de su fábrica (solo una activación por edificio), pero tú obtienes ventajas adicionales por ser el líder de la producción.

Cada jugador tiene 3 edificios en su fábrica, en los cuales puede instalar inventos para obtener las recompensas que estos otorgan al producir. También es posible desarrollar esos inventos y mejorar su rendimiento. Todos los jugadores comienzan con un invento básico en la primera planta de su edificio izquierdo y durante la partida pueden añadir más inventos. La principal manera de obtener los recursos necesarios para hacer acciones es activando edificios, lo que también permite obtener otras recompensas.
En este tipo de turno, podrás producir, activando edificios y sus inventos. Así como hacer ofrendas en los templos de la naturaleza, retribuir a la naturaleza, mejorar inventos, y obtener/gastar recursos.

Turno de Ciudad
Si decides jugar un turno de ciudad, primero debes desplazar a tu magnate 1 o 2 distritos en sentido horario, y puedes gastar vapor para desplazarlo aún más. Luego, en este orden:
- puedes enviar a trabajadores de la clase apropiada a los talleres de ese distrito (donde está tu magnate);
- debes hacer la operación de explotación que se muestra en ese distrito;
- puedes hacer la acción* que se muestra en ese distrito o en la Megamáquina (si también está en ese distrito).
Al acabar tu turno de ciudad, si tu magnate y la Megamáquina están en el mismo distrito, debes desplazar la Megamáquina 1 distrito en sentido antihorario. Además, debes recolocar tu ficha de producción en su espacio central.


* Las 5 posibles acciones a realizar son:
1- Apostar por un invento: permite tomar inventos del mercado de inventos, e instalarlos en tu fábrica.

2- Ampliar un distrito / Renovar un distrito: al ampliar un distrito se incrementan el número de espacios de taller disponibles y permite retribuir a la naturaleza (y evitar conflictos con los yokai); y al renovar, puedes eliminar un hexágono de tu registro de explotación.

3- Electrificar un distrito: permite mejorar el taller de una loseta de distrito y ganar prestigio.

4- Comerciar con otras ciudades: permite ganar PV y acceder a nuevas tecnologías.

5- Contribuir a la creación de la Megamáquina: permite donar un invento propio a cambio de un invento de la universidad y otras recompensas.

Comodín: permite hacer cualquiera de las acciones anteriores.
Final del turno
A partir del registro de explotación en tu fábrica, debes comprobar si tienes vigente algún conflicto con los yókai. Si tienes conflictos, tendrás diversas posibles desventajas tales como: ganar menos vapor, mayor coste de activación de edificios, menos trabajadores en tu fábrica, o no avanzar el progreso de inventos.

Después, comprueba si se cumplen las condiciones de final de partida.
Final de la partida y ganador/a
La partida acaba cuando, al quitar un hexágono, se revela el penúltimo espacio de cualquier marcador de la naturaleza (queda visible el icono impreso en el tablero principal). Cuando esto ocurra:
- Continuad jugando turnos hasta que todos los jugadores hayáis jugado el mismo número de
turnos. - Luego, cada uno de los jugadores juega 1 turno adicional.
- Por último, proceded a calcular la puntuación final.
Cada uno de los marcadores de la naturaleza está vinculado a una condición de puntuación específica. Cada condición te otorgará una cierta cantidad de PV, según la posición de tu peregrino en ese marcador. Ganas tantos PV como el número indicado en el espacio donde está tu peregrino multiplicado por la cantidad de elementos (del elemento requerido por la condición) que has logrado reunir:
BOSQUE: Ganas los PV indicados multiplicados por el número de inventos de la
Universidad en tu fábrica.
MONTAÑA: Ganas los PV indicados multiplicados por el número de indicadores de
progreso en tu fábrica que estén en la casilla de más a la derecha de su
marcador.
SUBSUELO: Ganas los PV indicados multiplicados por la recompensa de PV asociada
a tu nivel de reputación.
RÍO: Ganas los PV indicados multiplicados por el número de tipos de hexágonos de naturaleza ausentes en tu registro de explotación [no tienes ninguno de esos hexágonos en tu tablero personal).
El marcador del río también está vinculado a una condición de puntuación negativa: pierdes tantos PV como el número indicado en el espacio donde está tu peregrino (o 10 PV, si tu peregrino está todavía en el templo) multiplicado por el número de losetas de operación que, en tu fábrica, muestran su cara «Conflicto».
Finalmente, ganas 1 PV por cada 2 trabajadores y/o recursos sobrantes.
¡El jugador que haya acumulado más PV es el ganador/a!

Antes de pasar a los comentarios sobre el juego, dejo el vídeo tutorial oficial de Devir donde enseñan a jugar:
Comentarios
Daitoshi, de primeras, ya montado y preparado en la mesa, impresiona para bien, porque es un juego que atrae la mirada con su estética, componentes y arte, y esta belleza siempre da un plus a la hora de disfrutar de un juego. Pero aquí lo importante es que el juego sea divertido, y sí, lo es, aunque vaya por delante avisar que no es para todos los públicos. Iremos a eso más adelante. En cuanto a la mecánica de este juego, Daitoshi fluye muy bien. No hay interrupciones: no existen rondas o fases, cada jugador realiza su acción por turno, ya sea una acción de producción (en el tablero personal) o una acción de la rueda de acción (en el tablero central), moviendo su magnate al espacio deseado y pagando el costo por cada casilla adicional después de las dos primeras, que son gratuitas.

Daitoshi tiene una fuerte componente de gestión, es un ejemplo claro de juego tipo “eurogame” (colocación de trabajadores, ejecutar acciones, gestionar recursos), lo cual lo hace un juego bastante completo en cuanto a los elementos a manejar. Tienes que gestionar tus fábricas de producción y los diversos elementos que producen, así como otros indicadores importantes como tus recursos, tu capacidad de almacenamiento, tu máquina de vapor y tus losetas de paisaje. Estas últimas son particularmente divertidas de gestionar, ya que las primeras que adquieres te otorgan bonificaciones muy buenas. Sin embargo, si acumulas demasiadas, empezarás a sentir la presión, ya que te limitarán más y más, y pronto encontrar un medio para deshacerte de ellas se volverá crucial si no quieres sufrir las consecuencias negativas de la ira de los Yokai que protegen el bosque. Cada acción que realizas te obliga a ganar más losetas, así que si no te gestionas bien, las consecuencias pueden ser desastrosas.

Lo interesante de Daitoshi es que el juego se basa mucho en la estrategia personal. Eres el dueño de tu propio destino en términos de cómo manejar los diferentes elementos del juego. Puedes mover varios indicadores que te permitirán ganar puntos de victoria de diferentes maneras, pero depende de ti decidir cuál de estos indicadores priorizar, lo que añade un nivel de personalización bastante atractivo. Al final hay 4 marcadores que puntúan: el bosque da PV según cuántos inventos de Universidad tienes, la montaña da PV según el número de indicadores de progreso de tu fábrica totalmente desarrollados, el subsuelo da PV según tu nivel de reputación, y el río da PV según los hexágonos ausentes de tu tablero, además de restar PV según dónde está tu peregrino y los conflictos que has dejado abiertos.

Con todo esto, tú decides si intentarás conseguir muchos puntos de algunos marcadores, o equilibrar y conseguir puntos repartidos entre todos. El juego es de los que se llaman de “ensalada de puntos“, es decir, acabas la partida con muchos puntos (se pueden superar los 100 puntos).
Un aspecto muy original es el de la construcción del tablero de acciones, que tú mismo vas configurando durante la partida. A medida que avanzas, puedes añadir nuevos efectos a cada acción, lo que afecta a todos los jugadores. La clave aquí es que debes jugar bien para aprovecharte de estas mejoras más que los demás. Esto genera un crescendo muy sutil pero eficaz en el juego, que hace que las acciones se vuelvan progresivamente más potentes. También la parte de tu tablero personal donde hay un track de vapor para el cual necesitas carbón, que va a ir subiendo y bajando… es un punto muy original y novedoso que incorpora Daitoshi.

Los bonus en Daitoshi son otra de las grandes ventajas del juego. No solo gestionas tu tablero personal y defines tu estrategia, sino que también tienes muchas oportunidades para aprovechar pequeños bonus que aparecen a lo largo del juego. Estos bonus deben ser optimizados de manera eficiente, eligiendo el momento adecuado para obtenerlos, todo mientras gestionas bien los desperdicios negativos que estas acciones generan. Al final, Daitoshi es un juego con varias mini-mecánicas o “minijuegos” dentro del juego.

Ahora volvemos a la parte donde decíamos que Daitoshi no es para todos los públicos. Si bien sus mecánicas son profundas y ofrecen un juego muy envolvente, también tiene cierta complejidad en cuanto a que hay muchísima iconografía, y en la duración, pues requiere bastante tiempo para aprender y explicar. Es un juego largo que llegará a las 2 horas, o más en las primeras partidas, así que este juego es adecuado para jugones experimentados que busquen un juego con mucha estrategia, que busquen un reto tanto en términos de tiempo como de enfoque. El hecho de tener que gestionar todos esos indicadores, así como las losetas de paisaje, requiere una alta concentración durante las 2 horas que dure la partida. La experiencia de jugar es, sin duda, desafiante, y aunque una vez que te metes en la dinámica del juego lo disfrutas, la curva de aprendizaje puede resultar un poco complicada, al menos en las primeras partidas. La primera partida (o las dos primeras) debería ser de aprendizaje, y será a partir de 3-4 partidas cuando uno ya siente que domina el juego y sus mecánicas.

Por tanto, si lo que buscas es un juego “eurogame” que te mantenga ocupado durante horas con una gran cantidad de decisiones tácticas y estratégicas, Daitoshi podría ser perfecto para ti. Tiene ese atractivo de ser un juego altamente personalizable, en el que realmente eres el arquitecto de tu éxito. Eso sí, es un juego que exige tiempo y dedicación, y si no estás dispuesto a enfrentarte a esa curva de aprendizaje, podría no ser la mejor opción. Por tanto, no es un juego para sacar a jugadores novatos o con poco recorrido en los juegos de mesa “modernos”. Es para jugadores experimentados y que además, sean aficionados de los juegos de colocación de trabajadores y gestión de acciones y recursos, con paciencia y disposición a aprender a jugar y entender todas las mecánicas, iconografías y acciones del juego. Si eres fan de “Bitoku“, este juego sin duda sí es para ti, son dos juegos que tienen ciertas similitudes en cuanto a su enfoque, complejidad e impresiones generales. Además de formar ambos parte de esta Kemushi Saga.

En cuanto a edad recomendada, ya veis que no es familiar en cuanto a jugar con niños. Al menos, han de ser preadolescentes de 12 años en adelante, si además encajan con lo que hemos hablado hasta ahora en cuanto a estar ya familiarizados con este tipo de juegos grandes de gestionar muchos iconos y recursos. Y en cuanto a rejugabilidad, aquí el juego es muy muy rejugable. Hay tantas combinaciones de inventos, iconos, losetas (que cambiarán en cada partida)… que cada partida será totalmente diferente a la anterior. Los componentes van a cambiar muchísimo.

Y finalmente, en cuanto a componentes, producción y arte… un 10. Si es que es maravilloso. Esos tableros grandes y gruesos, llenos de color, ilustraciones preciosas, iconos, detalles… así como todas las fichas, losetas… todo de alta calidad. Es un juego precioso, es maravilloso verlo montado y tocar sus componentes mientras juegas. En general, en todos los juegos de la Kemushi Saga, con esa temática ambientada en Japón, el arte e ilustraciones, y calidad de componentes, está al nivel de los jugones más exigentes. Y en este caso también con temática steampunk, con esas megamáquinas, los inventos, el vapor, etc. Los juegos de esta saga son pequeñas obras de arte dentro de cajas repletas hasta arriba de componentes.

Así pues, Daitoshi es un muy buen juego y muy bien diseñado mecánicamente. Y, repito, es importante que tu perfil encaje con todo lo explicado: experimentado, fan de los eurogames y juegos de trabajadores, acciones y recursos. Que estén dispuestos a echar gran parte de la tarde a jugar una partida, entre montarla, explicarla (en las primeras partidas), jugarla y guardar el juego. Que tengan paciencia y concentración durante esas dos horas que puede durar la partida. Si te gustan este tipo de desafíos y juegos largos con muchas cositas por hacer, Daitoshi sin duda te encantará.
Si este juego te llama la atención, puedes comprarlo en tu tienda local de confianza, o también lo tienes en la web oficial de Devir: