En la fría y dura Antártida, existen unos misteriosos picos denominados nunataks. Se cree que son cimas de grandes montañas enterradas en las profundidades de la nieve, pero la realidad tiene un halo más misterioso. Esos nunataks son, realmente, restos de templos de hielo gigantes, construidos por una antigua civilización, ya olvidada en los libros de historia.
En este juego, viajas a esa edad antigua para formar parte de esa civilización. Luchando contra las durísimas condiciones y los vientos helados, serás uno de los constructores de uno de esos impresionantes templos. Usarás herramientas diversas, animales de tiro, talladores de hielo, arquitectos… e incluso contarás con la ayuda divina de bendiciones. Todo con el objetivo de acabar la construcción de uno de estos colosales templos de hielo en las mejores condiciones.
Esta es la reseña de Nunatak: el templo de hielo, un juego de mesa de la editorial Devir. Para 1 a 4 jugadores, para jugar a partir de 10 años de edad, en partidas de 30-45 minutos aproximadamente.
Tabla de Contenidos
Datos básicos
- Editorial: Devir
- Autor: Kane Klenko
- Arte: Kwanchai Moriya
- Duración de una partida: 30 minutos
- Edad (indicada en el juego): +10 años
- Cantidad de jugadores: de 1 a 4 jugadores
- Tipo de juego: Colección, Mayorías, Tablero modular
¿Qué contiene el juego?
- 1 marco de tablero
- 54 cartas de construcción, 20 cartas de bendición, 6 cartas de culminación
- 54 losetas de suelo
- 1 cúpula de templo
- 72 bloques de hielo (18 por cada jugador)
- Para los jugadores: 4 fichas, 4 discos de puntuación, 4 fichas de puntos, 4 cartas de resumen
- 1 ficha de primer jugador
- 1 reglamento
¿Cual es el objetivo del juego?
Ser el jugador que consiga más puntos al final de la partida, la cual termina cuando todos los jugadores han colocado todos sus bloques de hielo y terminado la construcción del templo.
Preparativos
Preparad el tablero central (que será la base del templo, el suelo). Se forma montando el marco que rodea el suelo, y ya dentro del marco, colocad todas las losetas de suelo de nivel 1, previamente mezcladas. Cada jugador debe colocarse frente a uno de los lados del tablero, para así tener también su marcador de puntos de arquitecto frente a sí.
A un lado del tablero se dejan el resto de losetas de suelo, estando primero las de nivel 2, luego nivel 3, y luego nivel 4. Antes habréis barajado las losetas de cada nivel por separado.
También se deja a un lado el mazo de cartas de construcción, que antes se ha mezclado por cada nivel (del 1 al 4), para finalmente colocarlas de la misma manera que las losetas de suelo: arriba las de 1 y abajo las de 4. De ese mazo, colocad boca arriba las 4 primeras cartas, que es lo que llamaremos “expositor“.
Barajad el mazo de cartas de bendiciones y colocad boca arriba las 2 primeras cartas. Las cartas de culminación solo se usan para 4 jugadores, si es el caso se coge 1 al azar y el resto vuelven a la caja.
Por último cada jugador elige un color y deja su disco en la casilla 0 de puntos, su cubito en la primera casilla del marcador de arquitecto, y toma los bloques de hielo que corresponda (según el nº de jugadores, este número puede variar).

¿Cómo jugar?
Nunatak se juega por turnos. En tu turno, toma 1 carta de construcción boca arriba del expositor y colócala en tu zona personal. A medida que vayas teniendo cartas en tu zona de personal, ve acumulándolas todas según su tipo de carta, haciendo que solo se vea la parte superior de cada carta, así:

Tras tomar y colocar una carta, coloca 1 bloque de hielo en una loseta de suelo del mismo tipo que la carta tomada.

Después de colocar el bloque de hielo, comprueba si puntúas de alguna de estas maneras:
* Si el bloque se ha colocado en una loseta de suelo de nivel 2 o superior, obtienes 1 punto por cada uno de tus bloques de hielo en la base de esa loseta. Ejemplo:

* Si al colocar el bloque, has completado 1 o 2 filas, avanzas 1 o 2 casillas de tu marcador de arquitecto. Ejemplo:

* Si has completado una sección de 2×2, compruebas los puntos y colocas una nueva loseta de suelo sobre esa sección. Aquí puntúan uno o más jugadores según estas reglas:
- +5 puntos para el jugador con más bloques de hielo en esa sección 2×2 recién completada.
- +2 puntos para el segundo jugador con más bloques de hielo.
En caso de empate, ganas tú los 5 puntos si es tu turno. Si hay 2 jugadores en segundo lugar, ambos reciben 1 punto. Si hay 3 jugadores en segundo lugar, cada uno recibe 0 puntos.

Tras comprobar los puntos repartidos tras colocar el bloque, rellena el expositor de cartas de construcción para que vuelva a haber 4 cartas y, si es necesario, rellena las cartas de bendición.
De las cartas de construcción, hay 2 tipos de carta con una habilidad especial:
- Trabajadores: puedes intercambiar una loseta de suelo vacante con un símbolo de trabajador, por cualquier otra loseta de suelo vacante del templo, antes de colocar tu bloque de hielo en el templo. Lo colocarás sobre la loseta de trabajador.
- Ancestros: al final de tu turno, toma 1 de las dos cartas de bendición de las que están boca arriba. Éstas cartas pueden ser de uso inmediato, de un solo uso en cualquier turno posterior, o de uso solo al final de la partida.

Por dar un ejemplo de qué hacen las cartas de bendición, aquí dejamos 3 de esas cartas como ejemplo:

Por ejemplo, de las cartas de bendición de la imagen anterior, la carta Bendición de leyendas es de uso inmediato, y permite avanzar 1 casilla de inmediato en tu marcador de arquitecto y, además, dejas esa carta en tu colección de cartas amarillas, lo que ayudará a conseguir más puntos al final de la partida. La carta Bendición de transferencia es de uso al final de la partida y permite mover una carta de un tipo a otro. Y la carta Bendición de la luna es de un solo uso en cualquier turno, y te permite intercambiar un bloque con el de otro jugador.
Final de la partida y ganador/a
La partida termina cuando todos los bloques de hielo han sido colocados, y el templo ha quedado terminado. Cuando esté el templo terminado, colocad la cúpula sobre la última loseta superior y quien más bloques tenga como base de la cúpula obtiene +7 puntos de inmediato.
Ahora falta el recuento final donde, a los puntos que cada jugador ya ha conseguido en el track de puntos del marco del tablero, se sumarán unos puntos finales dependiendo de la colección de cartas de cada jugador. Cada tipo de carta puntúa de una manera, y todas estas puntuaciones están resumidas en la carta de ayuda de “Recuento final” de la siguiente imagen:

Ya sumados todos los puntos finales, el jugador que haya terminado con más puntos totales, ¡gana la partida! Demostrando ser el mejor arquitecto de templos de hielo de esta civilización.
Comentarios
Nunatak: el templo de hielo, es un juego visualmente espectacular, sobre todo una vez construido el templo entero. Pero además es un juego familiar muy divertido.
Sobre la mecánica, no puede ser más sencilla: en tu turno, eliges una de las 4 cartas visibles en el expositor, y colocas un bloque de hielo en una loseta de suelo, disponible, del mismo tipo de la carta elegida. Eso es el turno. Fácil, ¿no?
Sí, la mecánica está chupada, apta para niños de 8 años en adelante, sin problema. La dificultad real viene a la hora de pensar tus jugadas de la forma más estratégica posible para ganar y puntuar mucho. Porque Nunatak es un juego donde se recolectan muchos puntos, de diversas formas. Durante la partida, colocar un bloque de hielo te puede dar puntos de inmediato si al hacerlo cierras un tramo de 2×2 bloques, o si lo colocas en una loseta de nivel 2 o superior, o si completas filas del tablero. Así que para ganar puntos tendrás que fijarte en esas situaciones, intentando además no regalar puntos a tus rivales, cosa que también harás, especialmente al cerrar zonas de 2×2, donde todos los jugadores con bloques en esa zona pueden ganar puntos, no solo tú.

Pero la mayor cantidad de puntos se sumarán al final de la partida, y estos dependerán de la colección de cartas que has ido eligiendo en tu turno y dejando sobre tu zona de la mesa. Porque esas cartas sirven para colocar un bloque en tu turno pero, sobre todo, para ir coleccionándolas por tipo de carta. De manera que al final de la partida, cada tipo de carta puntúa de una manera. Las moradas premian a quien más tenga de ese color, las azules premian según cuántas hayas conseguido, las marrones según cuantas cartas y con cuántos símbolos… en fin, que cada tipo otorga puntos de una manera. Tú decides si quieres centrarte en conseguir muchos puntos de unos pocos tipos de carta, o conseguir pocos puntos pero de todos los tipos de carta, más repartido.
Así que con todo esto, la partida acabará con puntuaciones altas para todos (lo normal será superar los 100 puntos fácilmente, incluso en las primeras partidas; o superar los 200 para los más expertos). Hay que tener cuidado de no olvidar sumar puntos durante la partida (a veces colocas bloques que completan filas, o cierran zonas de 2×2, sin darte cuenta casi). Y sobre todo, jugar con esa “doble puntuación” que da la partida, una con los bloques durante la partida, y otra al final con las cartas.

Y como extra para dar más situaciones extras al juego, durante la partida también iréis consiguiendo cartas de bendición, donde algunas de ellas también otorgan puntos al final de la partida. Otras dan beneficios inmediatos o de un solo uso. Estas cartas me parecen un gran añadido al juego, porque introducen situaciones o jugadas diferentes al resto, que pueden ser muy beneficiosas para el jugador que juega dichas cartas.
Por eso, el resumen de lo explicado hasta aquí, es que Nunatak es muy sencillo de jugar, los turnos son tan sencillos como elegir carta y colocar bloque, pero sí es más exigente para quien quiera de verdad lograr una cantidad muy alta de puntos. Por esto lo veo apto como juego familiar, donde lo importante es el “camino”, la propia construcción del templo (da gusto ver cómo crece poco a poco), y quizás no os picáis tanto por los puntos. Y también como juego para jugones más expertos que sí quieran exprimir a tope las posibilidades de juego, la parte de colección de cartas para conseguir puntuaciones realmente altas y demostrar que son los mejores a nivel de estrategia.

Es curioso que el juego cambia, aunque sea ligeramente, para cada número de jugadores. Se puede jugar en solitario y hasta 4 jugadores, pero con cada número hay algunas diferencias. El autor recomienda 3 jugadores como el número ideal para las primeras partidas, pero nosotros hemos jugado a 4 y hay pocas diferencias. Solo que hay menos bloques por jugador al inicio, y que se usan las cartas de culminación para decidir quiénes de los cuatro colocan los dos últimos bloques.
El juego está bien estudiado de manera que al final de la partida, justamente se habrán colocado todos los bloques y se habrá completado el templo con total perfección, con sus 4 niveles, cada uno con una fila de losetas menos que el inferior. Con la colocación de la cúpula en la cumbre, al final queda un templo de hielo espectacular visualmente, muy “fotografiable” para Instagram por decirlo así. De esos que da gusto quedarse un rato contemplando.

Relacionado con esto, comentando el arte del juego, me gusta que las losetas de suelo tienen un gran detalle de ilustraciones, pues todas son diferentes, y muestran personas y herramientas de construcción en sus ilustraciones, para reflejar que es un templo en construcción. También son muy atractivas las ilustraciones de las cartas con los diferentes tipos de trabajadores que aparecen.
Y respecto a los componentes, sin duda los principales son esos 72 bloques de hielo, semitransparentes, bastante grandotes, lo que hace que la caja sea de tamaño grande, así como las dimensiones finales del templo. Las fichas de suelo son de cartón rígido y por lo demás, los discos y cubitos son curiosos con esa transparencia.
En definitiva, un precioso juego en lo visual (sobre todo al final de la partida con el templo terminado), extremadamente fácil de jugar y aprender, pero exigente para quienes quieran conseguir puntuaciones muy altas, donde el reto puede ser superar los 200 puntos de forma holgada. Ideal como juego familiar con niños, o con adultos con más experiencia que quieran jugar a un juego con turnos sencillos de ejecutar pero exigentes para calcular qué jugada puede darte más puntos, tanto de inmediato como al final de la partida.
Si este juego te llama la atención, puedes comprarlo en tu tienda local de confianza, o también lo tienes en la web de Devir: